Novias con Sombrero (II) La Chistera

Increíble pero cierto, cuando escribí el post sobre Novias con Sombrero (I) tenía muy claro que este complemento era ideal para esas novias atrevidas y diferentes, ( y hoy llega ese Novias con Sombrero II. La Chistera) ya os lo expliqué en su día, y cuando empecé a desgranar el tipo de sombreros que puede, si quiere, utilizar una novia, la chistera se me antojaba elegante, muy muy diferente, distinguida y del rollo del pasado que tanto me gusta.

Sí os lo confieso, los trajes de época, los complementos me embelesan y disfruto como una niña pequeña cuando leo alguna novela ambientada en tiempos pasados recreándome mentalmente y dibujando en mi subconsciente cómo es cada personaje, cómo se mueve y cómo viste, total que la chistera planeaba mi cabeza y buscando la inspiración, ¡¡¡ la encontré !!!

Encontré ea novia atrevida y diferente, esa novia que me cautivó por su arrojo, estilo y sobre todo saber encajar este complemento en su boda a la perfección, una novia, Hilda, el día de su boda con Antonio, retratada por dos maravillosas profesionales, Cecilia Álvarez-Hevia y Nieves Álvarez de Días de Vino y Rosas, éstas son las que me han permitido y ayudado a mostraros esta boda tan especial celebrada en Asturias.

Al detalle.

Una boda al detalle, como tanto nos gusta, como siempre trabajamos nosotras, que se muestre la personalidad de los novios, se engrandezca la belleza del lugar, y mires donde mires la esencia de los protagonistas sea la atmósfera que envuelve todo.

La boda se celebró en el Palacio de Meres (Asturias), un lugar precioso y muy acogedor a la par que lleno de rincones especiales.

La novia vestida de La Tua Pelle, era romántico y a la par perfecto para el complemento estrella elegido, contaba con unas mangas abullonadas decoradas con broches de pedrería de los que colgaban varias cadenitas, y quedaba ideal con una sobrecola.

Los zapatos, de Manolo Blahnik en azul hacían recordar la corte francesa de Luis XVI, aportaban un toque de color y brillo.

El maquillaje corrió a cargo de  Mirelle para Reyes Tabarés, y el peinado fue obra de Bárbara de Barbareando.

Los pendientes y el anillo de pedida fueron un regalo de su hermano de un anticuario de Amsterdam.

El ramo de la novia, un precioso ramo de lavanda fue obra de El Invernadero de Oviedo, así como toda la decoración floral  del resto de la boda

Para las alianzas usaron uno de los preciosos platillos de cerámica de Paloma ´s Nest, como decimos, al detalle todo.

La novia se encaminó al altar escoltada por una banda de gaiteros y acompañada por su padre y ‘por su hermano.

Más detalles.

Tras la ceremonia a los invitados les esperaban numerosos detalles, sombreros panameños para los caballeros y sombrillas chinas para las damas, detalles que les resguardaron de la lluvia que no quiso perderse este día tan especial para Hilda y Antonio.

El cocktail fue servido por Manzano, donde no faltó el arroz con pitu de caleya que el propio Nacho Manzano preparo en persona, la fabada, una mesa enorme de quesos asturianos y la sidra Muñiz entre otras muchísimas exquisiteces. (Días de Vino Y Rosas dixit)

En un granero junto al palacio, decorado con miles de lucecitas la novia inició la fiesta junto a su padre mientras los invitados los iluminaban con vengalas.

¿Qué os parece esta boda?

¿Os gustan las novias con sombrero?

¿Te atreves a ser una novia con chistera?

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